ShivhaAcompañamiento durante los días de duelo

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Qué decir en una shivá: las frases tradicionales, qué evitar y cuánto tiempo quedarse

Protocolo para visitar una shivá: la frase al despedirse, por qué no se saluda al entrar, qué no decir, cuánto tiempo quedarse y qué llevar.

Publicado 28.09.2026 · 7 min de lectura · 1539 palabras

Revisado El contenido fue revisado y aprobado para su publicación (28.09.2026). Para una decisión práctica, consulten a su rabino o a un profesional. Encontraron un error? Escríbannos

Lo esencial — antes de entrar

  1. No se saluda al entrar. Entre en silencio, siéntese, y espere que el/la doliente hable primero.
  2. Escuche más de lo que habla. La mejor pregunta, si hay silencio: “Contame sobre él/ella.”
  3. Al despedirse, diga la frase tradicional: HaMakom yenajem etjem betoj sheer avelei Tzión viYerushalaim (askenazí), Min hashamaim tenujamu (comunidades sefardíes y orientales), o “que no conozcas más penas”.
  4. 20 a 30 minutos, en horario de visita, nunca en Shabat. Lleve una comida según el calendario de comidas, no flores.

Por qué existe un guion, y por qué ayuda

La mayoría de las personas temen visitar una shivá porque no saben qué decir. La tradición judía resolvió esto hace siglos: quien visita no tiene que inventar nada. Se entra en silencio, se espera a que el/la doliente hable, y se sale con una frase fija. La base halájica: “los que consuelan no pueden hablar antes de que hable el doliente” (Moed Katán 28b), y un doliente “no saluda” durante la shivá. De ahí los tres pasos: entrada silenciosa, conversación que dirige el/la doliente, y frase de despedida.

Si recuerda una sola cosa: su presencia es el consuelo. Las palabras son secundarias.

Paso 1 — antes de la visita

Paso 2 — al entrar y al sentarse

  1. Entre sin tocar el timbre si la puerta está abierta, y sin decir “hola”. Un gesto con la cabeza, un abrazo breve o una mano en el hombro están bien. “¿Cómo estás?” no lo está.
  2. Siéntese cerca de los dolientes o frente a ellos, no de pie por encima de ellos. Los dolientes se sientan en sillas bajas; usted, en una silla normal.
  3. Guarde silencio hasta que el/la doliente le hable. Puede tardar un minuto. Está bien. Si está conversando con alguien más, espere su turno en silencio.
  4. Cuando el/la doliente le hable, siga su ritmo. Si quiere contar sobre la enfermedad, escuche. Si quiere hablar de los nietos, hable de los nietos. Si quiere silencio, guárdelo con él/ella.
  5. La mejor pregunta: “Contame sobre él/ella” / “¿Cómo se conocieron?” / “¿Qué diría él/ella sobre…?” Un recuerdo específico suyo sobre el difunto es el regalo más valioso que puede traer. También puede escribirlo para la familia en la colección de recuerdos.
  6. No consuele con explicaciones. Nada de “al menos no sufrió”, “todo pasa por algo”, “está en un lugar mejor”, “sé exactamente cómo te sentís”, “tenés que ser fuerte por los chicos”. Todas estas frases cierran la conversación.
  7. No hable de usted mismo/a. Ni de sus propias pérdidas, ni del tránsito para llegar, ni del trabajo. Si el/la doliente pregunta, responda brevemente y vuelva a centrarse en él/ella.
  8. Teléfono en silencio y guardado. No se toman fotos.

Paso 3 — al despedirse: las frases

Se ponen de pie, de frente a los dolientes, y dicen la frase. No se estrechan las manos “hasta luego” ni se dice “chau”: la frase es la despedida.

ComunidadFraseNota
Askenazíהַמָּקוֹם יְנַחֵם אֶתְכֶם בְּתוֹךְ שְׁאָר אֲבֵלֵי צִיּוֹן וִירוּשָׁלַיִם (“Que el Omnipresente los consuele entre los demás dolientes de Sión y Jerusalén”)Para un solo doliente, muchos igual dicen “etjem” (a ustedes), en plural
Comunidades sefardíes y orientalesמִן הַשָּׁמַיִם תְּנֻחֲמוּ (“Que sean consolados desde el Cielo”)Algunos agregan “y no vuelvan a sufrir”
YemenitaLas mismas fórmulas anterioresSegún la costumbre familiar
General / secular“Que no conozcas más penas” · “Estoy con vos” · “Estamos acá, también después de la shivá”Directo, sin solemnidad
Cuando el difunto era jovenLa fórmula tradicional; no se agrega nada sobre la “causa” o el “sentido”Y, sobre todo, no se pregunta cómo ocurrió

No hace falta que los dolientes respondan nada; algunos dicen “amén” o asienten con la cabeza. En la mañana del séptimo día, cuando los dolientes se levantan de la shivá, los visitantes dicen esta misma frase y ellos se ponen de pie: ese es todo el ritual.

Frases que funcionan y frases que hacen daño

Funcionan:

Hacen daño:

No decirPor qué
“¿Cómo pasó?” / “¿Fue repentino?”Obliga a revivir el peor momento
“Al menos no sufrió” / “Al menos tenía 90 años”Minimiza la pérdida
“Todo pasa por algo” / “Es la voluntad de Dios”La teología no consuela; la propia tradición lo desaconseja durante la shivá
“Sé exactamente cómo te sentís”No lo sabe
“Avisame si necesitás algo”Traslada la carga al doliente; ofrezca algo concreto
“Sos muy fuerte”Presiona a no derrumbarse
Contar sus propias pérdidas, sin que se lo pidanLa visita es sobre ellos

El silencio está bien. Sentarse diez minutos sin decir una palabra es una visita de shivá legítima. Algunas de las visitas más recordadas fueron silenciosas.

Qué llevar, y qué no

LlevarNo llevar
Una cena completa para la familia, según el calendario de comidasFlores o plantas (no es costumbre)
Vasos, platos y cubiertos descartables: siempre faltanTortas y masitas (ya suele haber de sobra)
Ayuda práctica: llevar a los chicos al colegio, hacer las compras, pasear al perroVino (salvo que sepa que la familia lo toma)
Una donación a una organización benéfica en memoria del difunto, con una tarjetaRegalos para los dolientes
Una foto o una carta sobre el difunto, para dejarlesCualquier cosa que haya que lavar después

La comida debe ser casher, si la familia lo es. Ante la duda, cómprela sellada en un comercio casher o consulte al coordinador de comidas.

Mensajes de pésame — para cuando no puede ir

Reglas: una frase sobre el difunto (un recuerdo o una cualidad), una sobre el/la doliente, un ofrecimiento concreto, y el cierre tradicional. Cuatro líneas. Envíelo al segundo o tercer día, no durante el funeral.

A un amigo cercano:

“Estuve pensando en vos todo el día. Tu papá era el que preguntaba por mis padres cada vez que nos veíamos: así era él. Voy a pasar el miércoles a la tarde y te llevo la cena el jueves. Te quiero.”

A un colega:

“Lamento mucho lo de tu mamá. Nunca la conocí, pero por todo lo que contás se nota de dónde sacás tu paciencia. Tengo cubiertos tus proyectos las próximas dos semanas, no pienses en el trabajo. Que encuentres consuelo.”

A alguien lejos:

“No puedo estar ahí y me duele. Me acuerdo de Daniel en tu casamiento, bailando mal y a los gritos. Te llamo la semana que viene, cuando todo esté más tranquilo, y si querés, prendemos una vela juntos en el yahrzeit. Que no conozcas más penas.”

Formal, de parte de una organización:

“En nombre de todo el equipo de [empresa], reciban nuestro más sentido pésame por el fallecimiento de su padre, [nombre]. Sus compañeros los visitarán el martes a la tarde. Tómense el tiempo que necesiten; estamos acá. HaMakom yenajem etjem.”

Señales de alerta para quien visita

Lista de verificación — visita de shivá

Después de la shivá

Las semanas más difíciles llegan cuando dejan de venir las visitas. La página de acompañar después de la shivá agrega recordatorios al calendario para los días 14, 30, 60 y 100: un mensaje o una llamada en esas fechas importa más que la visita misma.

Preguntas frecuentes

¿Qué frase se dice al salir de una casa de duelo?

La tradicional es 'HaMakom yenajem etjem betoj sheer avelei Tzión viYerushalaim' (askenazí) o 'Min hashamaim tenujamu' (comunidades sefardíes y orientales). En una casa secular alcanza con 'que no conozcas más penas' o 'estoy con vos'. Se dice al despedirse, no al entrar.

¿Se saluda al entrar a una casa de duelo?

No. Se entra en silencio, se sienta, y se espera que el/la doliente hable primero. La costumbre viene de la halajá, según la cual un doliente no saluda ni responde saludos durante la shivá. Un gesto con la cabeza o un abrazo breve sí están bien.

¿Cuánto tiempo hay que quedarse en una visita de shivá?

Entre 20 y 30 minutos; menos si la casa está llena. Se llega en el horario de visita que publicó la familia, no en horario de comidas ni después de las 21:00, y nunca en Shabat.

¿Qué se lleva a una casa de duelo?

Una comida completa para la familia (no bocadillos para las visitas), coordinada en el calendario de comidas para que no lleguen cinco lasañas el mismo martes. No se llevan flores, porque no son costumbre en el duelo judío. Una donación a una organización benéfica en memoria del difunto es la alternativa tradicional.

Más herramientas

Escrito por el equipo de Shivha (asociación Ofek LaChaim). La halajá sigue la costumbre habitual; la información legal y económica es general y vigente a la fecha de publicación; no sustituye a un rabino ni el asesoramiento profesional. Todas las guías.

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